Ya hay ganador. De los once relatos que escribió la comunidad para el reto de Halloween, el que más os ha removido es «La tienda de las cosas perdidas», de Taxmin, con ilustración de Kreacher Lodois.
Lo publicamos aquí entero, tal y como aparece en Relatos del ala prohibida, el libro que reúne las once historias. Enhorabuena a quien lo firma, y gracias a las dieciséis personas que escribieron e ilustraron este libro.

La tienda de las cosas perdidas
Escribe Taxmin · Ilustra Kreacher Lodois
Hay cosas que uno pagaría por no sentir.
La primera vez que Elian encontró la tienda, no la buscaba.
Volvía a casa una noche sin luna, por el Callejón Knockturn, donde las lámparas apenas arañaban la sombra, cuando reparó en una puerta que nunca había visto. Sin escaparate. Sin nombre. Solo un pomo de latón y una frase grabada:
NADA SE PIERDE. TODO TIENE UN PRECIO.
Entró. Una campanilla sonó sobre su cabeza.
Por dentro era mucho más grande de lo posible. Estanterías sin fin subían hasta un techo perdido en la sombra, cargadas de frascos con luces de colores, relojes parados y fotografías de gente que nadie había reclamado. Tras el mostrador, una anciana.
—¿Qué busca?
—Nada.
—Entonces ha venido al lugar correcto.
Elian iba a marcharse cuando vio un frasco con una luz dorada.
—¿Qué es?
—La felicidad de un mago que murió hace cuarenta años.
Soltó una risa nerviosa.
—¿Y alguien compra eso?
—Todo el mundo compra algo cuando descubre cuánto le pesa lo que lleva dentro.
La frase lo clavó al suelo. La anciana le explicó que allí se comerciaba con recuerdos y sensaciones: un primer beso, el olor de la infancia. También se podían vender.
Elian pensó en el miedo. Desde niño le aterraba la oscuridad, un pánico absurdo que ni un Lumos había logrado vencer.
—¿Cuánto me daría por él?
—Nada. —La mujer lo observó largamente—. Hay cosas que uno pagaría por no sentir.
Aceptó. La anciana extendió la mano y Elian notó un frío repentino detrás de los ojos. Después, nada.
Esa noche apagó todas las luces y la oscuridad no le provocó absolutamente nada. Se durmió enseguida.
Despertó de madrugada. Una silueta estaba sentada al pie de la cama, inmóvil, como esperando. Elian la miró un instante, bostezó y volvió a dormirse.
Los días siguientes fueron una liberación. Cruzaba las calles sin mirar, se reía de lo que antes lo habría paralizado. Cada madrugada despertaba y volvía a verla, sentada a los pies de la cama, un poco más encogida cada vez. Cada madrugada se dormía de nuevo.
Hasta la noche en que su hermana Mara, aprendiz en San Mungo, no volvió a la hora prevista. Pasó una hora. Luego dos. Elian cenó, recogió la cocina y se puso a leer.
Fue al mirar el reloj, a las tres, cuando notó que no había sentido nada. Ni un nudo, ni el impulso de ir a buscarla. Mara podía estar herida en cualquier callejón y él seguía pasando páginas.
Ella llegó a las cuatro, riendo. Él ni la miró.
Al irse a acostar, se vio en el espejo del pasillo y lo entendió.
No había vendido su miedo. Había vendido la parte de sí mismo que sabía cuándo debía tenerlo.
Volvió al callejón al día siguiente. No había puerta, ni fachada, ni rastro. Tampoco la segunda noche ni la tercera. A la cuarta, la puerta estaba entreabierta y del pomo colgaba una nota:
SU MIEDO NO SE HA PERDIDO. SOLO ESPERA.
La anciana lo aguardaba. Sobre el mostrador, un frasco con una luz temblorosa. Elian la reconoció al instante.
—¿Quién lo compró?
—Todavía nadie. Estuvo noches sentado a los pies de su cama, intentando volver. Usted ni lo miró.
A su espalda, de miles de frascos llegaban pequeños sollozos. Debían de ser los miedos de otros, abandonados por magos que ya no sabían tenerlos.
—Puede recuperarlo —dijo la anciana—. Pero ahora tendrá que pagar con otra cosa.
Sacó de debajo del mostrador un frasco vacío con una etiqueta: «Mara».
—Con lo que todavía siente por ella.
Elian miró su miedo. Y por primera vez desde aquella noche sin luna, deseó desesperadamente sentir miedo.
Pero ya no sabía cómo.
· · ·
Los otros diez
«La tienda de las cosas perdidas» es uno de los once relatos de Relatos del ala prohibida, el libro de terror que la comunidad EntreMuggles escribió e ilustró para Halloween de 2026. Está completo, es gratis y se descarga en PDF y en EPUB.
Y si quieres estar en el próximo reto, EntreMuggles es la comunidad de la Sociedad Española del Mundo Mágico: entrar es gratis.